menú del día
Home / , , / De municipios libres de violencia, el plan de pacificación nacional y otras leyendas
De municipios libres de violencia, el plan de pacificación nacional y otras leyendas
Por:  / 28 julio, 2015
xxx
Comparte
Los conceptos vertidos son de exclusiva responsabilidad de la persona que los emite

 

Por Oscar Escamilla

Los municipios libres de violencia fueron una sensación mediática durante el año 2013, luego de la anunciada “Tregua”.  Muy a pesar de los actos públicos, firmas de convenios en los parques, promesas y declaraciones de paz, el miedo en la población no disminuyó y los factores de riesgo permanecieron.  Los delitos continuaron ocurriendo y el nombre de tales municipios parece una camisa muy grande para esos  cuerpos comunitarios  plagados de homicidios y luchas por el control.  Sin duda denominar un municipio como “violento” o “pacifico” tiene un gran peso en la percepción sobre la seguridad –seguridad subjetiva- y una tendencia de premio o castigo electoral para cualquier  gobierno.

En años previos a las elecciones presidenciales del 2014, el apoyo del gobierno a la Tregua, vista como el inicio de un proceso de pacificación, se fundamentó en que esta  “(…) permitió constatar el enorme peso del accionar pandilleril en la violencia y su gran influencia en las cárceles (…)”.  Luego, la declaración de Municipios Libres de Violencia, se promueve para la estabilidad de dicho proceso.  Se planteó como un esfuerzo conjunto de los alcaldes, gobierno central, sociedad civil y pandillas para reducir la violencia. El gobierno central se atribuyó la función de facilitador con miras a sostenerlo y ampliarlo.

El liderazgo territorial sería ejercido por la municipalidad para la gestión del consenso con todos los actores del municipio. El apoyo del gobierno se observaría en términos de reorientación de prioridades y recursos hacia la prevención de la violencia.Dicho proceso fue diseñado con nueve componentes fundamentales dentro de los que se encuentran la prevención de la violencia y el diálogo con las pandillas.

jajajaja

Se evidencia la intención de impactar el dominio territorial de las pandillas a través de la recuperación del control policial, y en la misma línea se esperaba disminuir los homicidios a nivel nacional bajo una perspectiva de replicabilidad y escalabilidad. De la misma forma que la situación delictiva en aquel contexto, causó alarma social, el anuncio y declaración de los municipios como libres de violencia, generó expectativas en los territorios estigmatizados como altamente peligrosos.

Hablar de municipios libres de violencia no es lo mismo que discursar sobre municipios libres de delitos.  Esta última refiere a concreciones de violencia, graves e ilícitas.  Tal distinción es necesaria en el análisis de las violencias y la formulación de propuestas de prevención.  Precisamente en la Estrategia Nacional de Prevención de Violencia (El Salvador, 2012) se hace hincapié en 3 niveles de prevención que van dirigidos a: satisfacer las necesidades de las personas (prevención primaria),  la atención a grupos en riesgo para evitar que comenta delitos (prevención secundaria) e impedir que personas que ya cometieron delitos reincidan (prevención terciaria).

Hasta el momento surgen interrogantes como: ¿qué demandas sociales, presiones y agendas políticas sustentaron la identificación y definición de los problemas que el Proceso de Pacificación Nacional a través de los Municipios Libres de Violencia respondería?, ¿Cuál fue el impacto de las acciones y medidas implementadas? y ¿Qué relación guarda con el reciente plan “El Salvador Seguro”?.

El caso de Ciudad Delgado es un claro ejemplo de planes inconclusos.  Fue declarado Municipio Libre de Violencia en Mayo del 2013 y es uno de los primero intervenidos con el plan El Salvador Seguro en Julio del presente año. Por supuesto, ante esos hechos,  la sana desconfianza comienza a germinar en enjuiciamientos y líneas indagatorias.  Hasta hoy no se sabe qué resultados tuvo el Proceso de Pacificación Nacional, la declaración de Municipios Libres de Violencia,  y por qué  algunos de ellos son considerados aún como los más violentos.

Estar informado es tener bases para decidir y si no hay transparencia sobre las políticas públicas funcionales o desacertadas, sobre los efectos de las acciones de prevención primaria, secundaria o tercerearía, es posible que se siga desgastando la confianza pública y minando la esperanza de la paz.


oscar Oscar Escamilla:  Abogado, docente e investigador, especialista en Prevención de  Violencia, bloguero de la Revista Gato Encerrado.

oscarorodolfoarchila@hotmail.com

Deja un comentario
Te puede interesar
Lo más reciente
tenemos una cita
Todos los gobiernos de El Salvador, desde los Acuerdos en 1992, han carecido de políticas publicas de seguridad efectivas.
Suscríbete
Recibe nuestras más recientes noticias vía E-mail.